Con la sencillez habitual y naturalidad que le imprimió a su histórico ciclo en la Selección, Lionel Scaloni evaluó la remontada Argentina sobre Inglaterra con una claridad total a minutos de haber logrado una victoria heroica. “Somos únicos, de corazón y sin arrogancia”, dijo el entrenador nacido en Pujato en medio de los festejos en el estadio Mercedes Benz de Atlanta.
Scaloni fue clave con sus decisiones antes y durante el partido por las semifinales del Mundial. El planteo que eligió para enfrentar a los ingleses logró reducir a su rival. Al primer tiempo le faltó peso ofensivo, algo que cambió por completo en la segunda etapa. “Es una alegría para nuestro país. Vamos a intentar ganar y dejar todo, pero es muy difícil entender todo lo que dan estos jugadores”, sostuvo el entrenador sobre un partido con características de hazaña, justo a 40 años de la épica victoria ante el mismo rival, pero en el Azteca de Ciudad de México.

“La camiseta amerita dar todo hasta el final y no guardarse nada. Eso hicieron y estoy contentísimo”, agregó Scaloni acerca de este equipo que lleva siete -sí, siete- triunfos seguidos, todos los que disputó en Estados Unidos. Su plan se había concretado hacía apenas unos segundos. La fiesta, como hace 40 años, ya era toda de Argentina.

