Si de Qatar 2022 vemos todos los días -y no dejamos de hipnotizarnos- nuevas imágenes de una consagración que le devolvió al país la alegría por el fútbol, las tecnologías y las comunicaciones en el título anterior de Argentina, en México 1986, eran por supuesto la de su época.

Si quedaron algunas imágenes de la intimidad en la concentración argentina en el DF fue porque Néstor Clausen, defensor, compró una cámara de filmación personal, toda una novedad para esos años. Era todo tan manual que, para hablar por teléfono público con sus familiares en Argentina, los jugadores debían comprar unos cospeles que las empleadas del lugar vendían de lunes a viernes en horario laboral.

Maradona

Otra referencia a la época son las cartas que Diego Maradona publicó en Tiempo Argentino, cuyas verdaderas «manos de Dios», las que escribieron los textos, fueron las de un periodista del diario, Juan Presta. Rescatadas por este diario el año pasado, como «El Maradona epistolar, las columnas olvidadas que publicó en México 86», mañana sábado serán invocadas en la gran voz de la literatura deportiva argentina, la de Alejandro Apo.

El periodista, presente en México para el equipo de Víctor Hugo Morales -entonces en Radio Argentina-, leerá los mejores extractos de las 20 columnas de caracter epistolar que Diego publicó en Tiempo Argentino. La cita, llamada «Quisiera leer al Diego para Siempre», es mañana a las 18.30 en la Casa Nacional del Bicentenario (CNB), Riobamba 985, en donde Apo leerá los relatos olvidados maradonianos.

La actividad formará parte de la exposición «Figuritas, Apariciones futboleras en el arte argentino», un encuentro multidisciplinario para celebrar el fútbol que se realizará mañana de 15 a 20.30 con entrada gratuita. También habrá torneos de metegol, la primera edición de la Feria de Libros de la Casa (FLICA) y música y bailes. Y la voz de Apo, como trovador de la pelota, leyendo a Maradona.