Las malas noticias no paran para Boca. Después de la injusta eliminación ante Atlético Mineiro, del escándalo en Belo Horizonte y de las 13 horas retenidos en un micro para declarar ante la policía brasileña, el plantel pudo regresar a la Argentina. Pero en suelo nacional no se terminaron los problemas. Como desde el Ministerio de Salud consideran que el plantel rompió la burbuja de delegación deportiva por la que fue autorizada para salir y volver a ingresar al país, deberá cumplir una cuarentena de una semana. 

Pese a que tanto el club, como la Conmebol y hasta el embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, intentaron persuadir a las autoridades sanitarias de que pese a los desmanes se garantizó la burbuja, el plantel xeneize deberá quedar aislado durante siete días, en los que podrán entrenarse y moverse desde el hotel al predio en un mismo grupo. El ministerio tomó la decisión luego de analizar las imágenes de lo sucedido en el Mineirao, donde jugadores y directivos de Boca se enfrentaron con integrantes de la policía brasileña y de la seguridad privada.

“En virtud de los hechos conocidos se dispone que al ingreso al país (la delegación de Boca) deberá aislarse por siete días en el dispositivo previsto por el club, según las previsiones vigentes para delegaciones deportivas en eventos internacionales y en su caso, hacer las prácticas en modalidad burbuja, sin intervención ni interacción con terceros”, comunicaron desde Salud, en una nota que lleva la firma de Arnaldo Medina, secretario de Calidad en Salud del Ministerio de Salud de la Nación.

El próximo sábado, a las 20:15, Boca debe visitar a Banfield por la segunda fecha de la Liga Profesional de Fútbol. Desde la dirigencia buscan suspender ese encuentro y también el de la siguiente jornada, el martes 27, ante San Lorenzo. Sin embargo, en el reglamento de la Liga Profesional de Fútbol (LPF) se expresa que ningún partido se suspenderá por “cuestiones vinculadas a la pandemia, salvo indicación gubernamental”. En el semestre pasado, cuando hubo contagios masivos en diversos clubes, se armaron en equipos con juveniles. Habrá que ver qué decisión toma la AFA y la LPF por la particularidad del escándalo en Brasil, y por tratarse de Boca.