Las fábricas de bicicletas podrían superar este año la producción y ventas de 2020, el año de la pandemia y del boom de operaciones. El número final, según fuentes del sector, rondaría las 1,8 millones de unidades, un 20% más que el año pasado. Otras fuentes creen que el número no llegará a ese nivel, pero coinciden en que la actividad es buena y proyectan una curva alcista para fin de año.

Las empresas que participan del sector evitaron hablar del dinero que moviliza el negocio pero consignaron que el producto más vendido es la mountain bike, que tiene un valor promedio de 60 mil pesos y que representa el 40% de todo lo que se vende.

Con un mercado de 1,8 millones de unidades, se puede calcular que unas 720 mil serán mountain bikes y que solo esa parte del negocio supondría unos $ 43.200 millones.

Industria nacional

En la actualidad, el 90% de las bicicletas vendidas es de origen nacional y el 10% restante, importado. La proporción se mantiene estable desde 2004, año en que se impusieron condiciones regulatorias que limitaron la importación.

El 10% de producción extranjera se divide en artículos de China y Taiwán, que en particular provee bicicletas de alta gama y para alto rendimiento deportivo, lo que representa una parte mínima del mercado.

La inmensa mayoría se fabrica a nivel local. Hasta el rodado 12, el eslabón productivo es totalmente nacional, incluyendo la fabricación de partes y el ensamblado. A partir de ese rodado, la tarea del montaje sigue siendo local, pero la provisión de partes empieza a tener participación extranjera, en su mayoría de Brasil pero también de China.

Las fábricas locales importan las partes móviles del rodado, que se fabrican en pocos lugares del mundo: piñones, bolillas de acero para piñones, ejes de ruedas, dirección, pedaleras y masas para ruedas. También se compran al exterior los cambios y frenos. En tanto, algunos cuadros, las horquillas, asientos, manubrios, llantas y pedales, entre otros, son de elaboración local.

El presidente de la Cámara de la Industria de Motocicletas, Bicicletas, Rodados, Motopartes y Bicipartes Argentinas (Cimbra), Daniel Tigani, consignó a Tiempo que 2018 y 2019 fueron los peores años de los últimos 20 para las empresas del sector, con un mercado de 800 mil y 600 mil unidades respectivamente.

La diferencia con lo que pasó a partir de la pandemia de Covid-19 es clara: “En 2020 se evidenciaron las propiedades de la bicicleta para la movilidad de emergencia. Explotó la producción y el mercado de las bicicletas nuevas, pero también la reparación de usadas que tracciona el mercado de reposición, otro segmento que fue récord”, detalló.

Lo más importante es que de las 1,5 millones de bicicletas que se vendieron el año pasado, la mayoría se comercializó a partir de junio. El envión se sentirá este año porque las ventas estarán distribuidas a lo largo de todo el año.

Para Diego Zelarayán, propietario de la marca DZX y hombre de la Confederación General Económica de la Argentina (Cgera), en 2021 la producción será un 12% menor a la del año pasado, pero consideró que el nivel sigue siendo bueno y que puede mejorar para 2022, a la par de la vacunación y del retorno paulatino a la normalidad.

Insumos en alza

El buen ritmo de las ventas se produjo a pesar de que los precios aumentaron en línea con la inflación general, que según mediciones privadas acumuló cerca del 46% entre agosto pasado y el mismo mes de 2020.

Para Tigani, el aumento de los precios es incluso mayor, de aproximadamente el 50%, y destacó en particular el costo del transporte marítimo (ver recuadro). Zelarayán aseguró que las subas se ajustan más precisamente a las mediciones inflacionarias y mencionó el empuje de los insumos difundidos, que entregan listas con aumentos todos los meses. Los proveedores que más aumentan, aseguró, son Acindar y Siderar, jugadores dominantes y con un peso clave en la formación de precios.

Los aumentos de esas empresas son de entre el 3 y el 4% mensual. Las fábricas también son compradoras de polietileno y otros derivados del petróleo, que aumentan pero en una proporción menor. «

China no da abasto

En algunos países hay listas de espera de hasta dos años para recibir una bicicleta, aseguró a Tiempo Rafael Taleisnik, representante de Brompton para España y Portugal.

Taleisnik explicó que las fábricas chinas tuvieron problemas para ampliar su capacidad al ritmo que le impuso el mercado y agregó que “algunas no deciden ampliar porque no saben cuánto quedará de la demanda actual en el futuro y temen quedarse con una línea de producción ociosa y sin retorno de inversión”, por lo que parece haber problema para rato.

El presidente de la cámara argentina Cimbra, Daniel Tigani, señaló que el mercado argentino se salvó de la escasez por su baja participación importada. Sin embargo, Diego Zalarayán, de DZX y Cgera, apuntó que los precios de China están llegando con aumentos de un inusual 25%, fogoneando el aumento de los precios locales.

Otro costo que aumentó y presiona los precios es el del transporte marítimo, que en poco tiempo pasó de costar U$S 1400 a U$S 10 mil la tonelada.