¿Nos cuestionamos alguna vez si en una película habían personajes varones que hablen entre sí? ¿De algo que no sea una mujer? Las preguntas planteadas de esta manera parecen algo ridículas, pero si invertimos los géneros, muchas de las nominadas a Mejor Película en los premios Oscar de los últimos años tienen como respuesta un “no”.

Estas preguntas forman parte del Test de Bechdel, una prueba informal que se utiliza para evaluar las brechas de género en el cine. Las películas pasan el test cuando: 1. aparecen al menos dos personajes femeninos con nombre, 2. que hablan entre sí, 3. sobre algo que no sea un hombre. De esta forma, el test permite abrir interrogantes sobre qué historias se cuentan y cómo, y los roles que ocupan las mujeres en ellas.

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A pesar de su simpleza, a la hora de ponernos a revisar la categoría de Mejor Película, notamos que el 43% de las nominadas en los últimos 5 años no logran pasar el test. A medida que analizamos cada uno de los puntos vamos teniendo bajas. En el 84% de las nominadas aparecen al menos dos personajes mujeres con nombre, pero cuando examinamos si ellas hablan entre sí, el porcentaje baja al 75%. Por último, tan solo en el 57% de los casos esta conversación gira en torno a algo que no sea un varón.

Desde Grow sumamos una nueva variable: medimos si el tiempo de esta conversación dura más de un minuto, ya que de lo contrario, habría películas que lo pasarían por el simple hecho de que una mujer le pregunta a otra dónde está el baño. Con este agregado, menos de la mitad de las películas pasan la prueba (48%).

Si notamos una subrepresentación de personajes femeninos, no nos sorprende que las personas LGBTIQ+ brillen por su ausencia. A diferencia de otras ediciones, en ninguna de las que compitieron este año para la Mejor Película aparecían personajes de orientación sexual disidente ni personas travestis o trans.

Volviendo al Test de Bechdel original, en 2021, el número de nominadas a Mejor Película que lo pasan es el menor de los últimos 5 años. A pesar de este retroceso, la 93° edición tuvo importantes logros en lo que refiere a materia de género. Por primera vez dos mujeres fueron nominadas en la categoría Mejor Dirección: Chloe Zhao por Nomadland y Emerald Fenell por Promising Young Woman (Hermosa Venganza). Ambas pasan el test, y son las únicas películas del 2020 junto a Minari (dirigida por Lee Isaac Chung) que lo hacen. El domingo por la noche, Cloe Zhao se convirtió en la segunda mujer en la historia en ser premiada como Mejor Directora.

Que Nomadland haya arrasado con los reconocimientos, demuestra una vez más que las historias con personajes femeninos protagonistas, dirigidas y guionadas por mujeres, interesan y valen la pena. Pero el camino hacia la igualdad de género viene demasiado lento si tenemos en cuenta que los premios se celebran hace más de 90 años. Afortunadamente, también percibieron esto desde la Academia, ya que a partir de la 96ª edición (2025) se implementarán nuevas medidas a la hora de la selección que promueven el aumento de la representación de las minorías tanto en la pantalla como en la producción.

Esperamos que en los próximos premios, aunque no sea obligatorio todavía, nos encontremos con más personajes femeninos fuertes e historias inclusivas. Es indispensable que los avances sociales estén presentes y sean reconocidos en una de las instituciones más prestigiosas del cine mundial, marcando el ejemplo para que lo haga toda la sociedad en su conjunto.