Lo que ocurrió en CABA con el cambio del código urbanístico, quitando limitaciones de construcción en barrios residenciales y permitiendo la construcción de torres, parece que no una excepción en la política urbanística del macrismo, sino una regla que empieza a repetirse en otros distritos. El martes pasado, en sesión extraordinaria, los concejales que integran el bloque de Juntos por el Cambio en el Concejo Deliberante de Lanús aprobaron la modificación del Código de Planeamiento Urbano y Edificación de este Distrito del sur del Conurbano bonaerense. Tras la ajustada victoria en las últimas elecciones legislativas, el oficialismo local de Juntos por el Cambio que encabeza el intendente Néstor Grindetti aplicó la ventaja que le otorga contar con 13 de los 24 ediles del Cuerpo, y aprobó la normativa sin la presencia de la oposición del Frente de Todos, cuyos concejales no bajaron al recinto.

Por medio de un comunicado, los once ediles del FdT manifestaron: “Decidimos no bajar al recinto en la sesión extraordinaria como respuesta a que Juntos por el Cambio, por pedido del intendente Néstor Grindetti, aprobara rápidamente y a espaldas de las y los vecinos la reforma del Código urbano de Lanús”.

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“Esta reforma representa la construcción de una mayor cantidad de edificios y con más altura en el distrito más densamente poblado de la Argentina, donde faltan plazas y espacios verdes; además del incremento de inundaciones, cortes de luz y contaminación, entre otras problemáticas”.

Desde el FdT añadieron que el oficialismo local desestimó los pedidos para llevar a cabo un informe de impacto ambiental, y que tampoco convocó a diversos sectores de la comunidad lanusense a debatir la iniciativa.

Modelo de Distrito en disputa

En diálogo con Tiempo, Agustín Balladares, concejal ad honorem del FdT, director nacional en Jefatura de Gabinete y vicepresidente del PJ de Lanús, relató: “Para ponernos en contexto, Lanús es la ciudad más densamente poblada de Argentina… nunca fue planificada, se fue construyendo a medida que fueron pasando los años, y no tenemos una red de servicios completa. Entre un 35 y un 40 por ciento de las viviendas aún no están conectadas a las cloacas. Tenemos problemas con la conectividad de los servicios en general: electricidad, cloacas, gas y agua”.

“Desde hace unos años Grindetti, que tiene un perfil en términos de planificación urbana muy similar al de Larreta, vino a imponer y a desarrollar, con muchísima celeridad, un negocio inmobiliario que pone en jaque esta situación. En los últimos meses, se vieron muchas irregularidades en torno a las ordenanzas preexistentes sobre planificación urbana. Por ejemplo, edificios que se construían en lugares donde no hay cloacas”, apuntó.

En ese contexto, según el concejal, el “boom inmobiliario” impulsado por Grindetti viene a impulsar la construcción de edificios en lugares cuyas estructuras de servicios están preparadas para una limitada cantidad de viviendas familiares.

“Hay que ver, entonces, si en este boom inmobiliario se contempla la calibración y el desarrollo de los servicios para que Lanús no explote y no se hunda producto de este negocio desenfrenado”, proyectó.

“Esta modificación del Código plantea ampliar las zonas de construcción de edificios, siguiendo el negocio inmobiliario sin contemplar ni calibrar el crecimiento de los servicios para poder soportar ese desarrollo inmobiliario. Ni hablar de que es una medida funcional a la Ciudad de Buenos Aires, porque Lanús tiene un apagón productivo muy grande y se está constituyendo en un negocio inmobiliario para construir una ciudad–dormitorio. Para que el lanusense duerma en Lanús, pero no trabaje en el Distrito, sino en la Ciudad de Buenos Aires o alrededor de ella”, planteó Balladares.

Tanto los ediles del FdT como organizaciones vecinales y diversos actores de la comunidad del Distrito planifican juntar firmas e insistir ante el oficialismo para abrir un debate ciudadano e intentar modificar el rumbo de este Código.