Gremios y organizaciones sociales adheridas a la Central de los Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTAA) realizaron este viernes un acto en inmediaciones del Puente Pueyrredón y se trasladaron luego en micros hasta el Obelisco porteño, donde continuaron con la jornada nacional de protesta en reclamo de «aumento de salarios» y rechazo a las «recetas del FMI a la Argentina«.

El tránsito desde la provincia de Buenos Aires por el Puente Pueyrredón hacia Capital Federal se mantuvo interrumpido por unas horas después del acto debido a la presencia de militantes del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), liderado por Raúl Castells, que realizaron su propia marcha.

Los dirigentes y militantes de la CTAA iniciaron esta mañana la protesta con un corte en uno de los accesos al Puente Pueyrredón, desde el partido bonaerense de Avellaneda, en rechazo de las políticas del Fondo Monetario Internacional (FMI), en reclamo de «soberanía y justicia social y un aumento de salarios de emergencia», informaron las organizaciones gremiales.

La jornada -que incluyó movilizaciones en distintos puntos del país- comenzó a las 9.45 con una concentración y un corte de tránsito en uno de los accesos al Puente Pueyrredón -que da a las avenidas Hipólito Yrigoyen y a Mitre, al sur del conurbano bonaerense-, en la localidad de Avellaneda.

La medida de fuerza de la central sindical incluyó una huelga, cortes, concentraciones y marchas en todo el país, en el contexto de una jornada de lucha también en demanda de un salario universal, informaron voceros gremiales.

En el Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA), esta mañana se registraron cortes de tránsito y concentraciones desde las 8 en los principales accesos a la ciudad de Buenos Aires: Autopista Buenos Aires-La Plata; Puente Pueyrredón; General Paz y Constituyentes; Rivadavia y General Paz (Liniers); Puente El Trébol de la Autopista Richieri, a la altura de Ezeiza; rotonda de Zárate; y Paseo Colón y Estados Unidos.

A partir de las 13.30 las columnas de manifestantes confluyeron en Avenida de Mayo y 9 de Julio para marchar luego a Plaza de Mayo para exigir un incremento salarial de emergencia para todos los trabajadoras y rechazar «la injerencia del Fondo Monetario Internacional» (FMI).

Un documento de la CTAA, que lideran el estatal Hugo Godoy y el visitador médico Ricardo Peidro, sostuvo que «la situación de los sectores populares es crítica» y que «la sostenida y grave escalada inflacionaria, con epicentro en los precios de los alimentos de primera necesidad, refrenda la necesidad de modificar el actual rumbo económico».

La central obrera reclamó además «medidas de urgencia» para restituir «los niveles de dignidad del pueblo», y aseguró que «el acuerdo con el FMI legitimó la estafa de Mauricio Macri y sus socios fugadores, y desató una aceleración de la concentración y la desigualdad».

«Existe una mayor reducción de la participación de los asalariados en el ingreso. La transferencia del trabajo al capital fue de 87.000 millones de dólares de 2016 a 2022, de los cuales 48.000 millones de dólares se trasladaron en 2021 y 2022», puntualizó.

Para la CTAA, el acuerdo con el organismo de crédito facilita otra vez «la fuga de capitales de las grandes empresas y de los bancos, una tasa imparable de inflación, una economía con signos de estancamiento productivo y la absoluta dependencia del ingreso de divisas para posibilitar los pagos de la deuda externa», aseveró el documento de prensa.

La central obrera reclamó «la revisión e investigación de la deuda otorgada durante el gobierno de Macri, la lucha frontal en rechazo de la precarización laboral y la criminalización de la protesta, las persecuciones y los procesamientos, y un subsidio para pequeños productores, entrega de tierras fiscales, facilidades para proyectos productivos y créditos accesibles a tasa subsidiada para las pymes», concluyeron los dirigentes.

Godoy, por su parte, dijo en declaraciones a la prensa que «vamos a luchar para que no vuelva el macrismo, pero necesitamos respuestas ya mismo».

«La riqueza de los trabajadores y las trabajadoras se va al bolsillo de los grandes empresarios en la Argentina», afirmó el dirigente y manifestó que «la ganancia de las grandes empresas transnacionales crece día a día, mientras que el bolsillo de los trabajadores sigue decreciendo».

Godoy, asimismo, señaló que «crece la pobreza y el hambre, con 4 millones y medio de argentinos y argentinas a los que no les alcanza ni para comer», por eso «hoy reclamamos con claridad el aumento de emergencias para todos los trabajadores y trabajadoras, tanto de la economía popular como formales, así como para los activos y los jubilados».

«Necesitamos un salario universal que permita terminar con el hambre en la Argentina», expresó y consideró que «es inadmisible que en un país hecho de pan el hambre siga golpeando a los hogares de nuestra sociedad. Nosotros vamos a luchar para que no vuelva el macrismo, pero necesitamos respuestas ya mismo».