El papa Francisco, atento a las críticas que desde sectores ligados a los monopolios de las comunicaciones se hacen a su visita a Chile haciendo hincapié en los escándalos sexuales que atraviesan a la iglesia católica en todo el mundo, dijo en Santiago que siente “dolor y vergüenza” por los abusos cometidos contra niños en ese país.

«Aquí no puedo dejar de manifestar el dolor y la vergüenza que siento ante el daño irreparable causado a niños por parte de ministros de la Iglesia», planteó el pontífice en el primer discurso de su gira, en el Palacio de la Moneda, ante la presidenta Michelle Bachelet y el mandatario electo Sebastián Piñera, que asumirá el próximo 11 de marzo.

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«Me quiero unir a mis hermanos en el episcopado, ya que es justo pedir perdón y apoyar con todas las fuerzas a las víctimas, al mismo tiempo que hemos de empeñarnos para que no se vuelva a repetir», señaló ante un auditorio de unas 700 personas en el Palacio de la Moneda.

En Chile, casi 80 religiosos abusaron de menores, según una lista distribuida la semana pasada por la ONG estadounidense Bishop Accountability -que desde 2003 se dedica a publicar los archivos de abusadores dentro de la Iglesia católica.

Uno de los casos más emblemáticos que marcaron a la sociedad chilena es el del sacerdote Fernando Karadima, denunciado en 2010 por varias víctimas. Para la justicia chilena el caso prescribió y el Vaticano lo declaró culpable de abuso sexual y lo condenó a retirarse «a una vida de oración y penitencia».

«Es justo pedir perdón y apoyar con todas las fuerzas a las víctimas, al mismo tiempo que hemos de empeñarnos para que no se vuelva a repetir», dijo el papa, bajo una fuerte presión de las organizaciones civiles para que la Iglesia actúe y destierre esta lacra que tantas víctimas ha causado.

El papa ha llegado al país más crítico de América Latina con la Iglesia católica, que se encuentra en pleno cambio social: acaba de aprobar el aborto terapéutico y tramita en el Parlamento el matrimonio homosexual tras la adopción de la unión civil de parejas del mismo sexo. El lunes, una comisión legislativa aprobó el proyecto de ley de identidad de género, que reconoce a las personas transgénero.

«Debemos superar las desigualdades que aún nos atraviesan, asegurar el bienestar de todos/as, debemos fortalecer nuestra cultura de la solidaridad, exigirle más a nuestra ética cívica, política y económica, debemos acoger mejor nuestras diversidades», recordó la presidenta Bachelet, que el 11 de marzo entregará el poder al conservador Sebastián Piñera, presente también en el acto en La Moneda.

Tres nuevos ataques contra iglesias, en una comuna de Santiago y en La Araucanía (sur), se registraron este martes durante la visita del papa, que se suman a otros cinco que se produjeron el fin de semana pasado.

Tras este acto, el papa se dirigió al parque O’Higgings donde más de 350.000 personas aguardaban desde la madrugada para participar en una de las misas más multitudinarias que se esperan en las tres ciudades que visitará en Chile, antes de emprender desde Iquique (norte) su gira a Perú el jueves por la tarde.