El gobierno ruso aseguró este martes que el ataque denunciado ayer en la ciudad ucraniana de Kremenchuk, que según Kiev impactó un centro comercial abarrotado de gente y produjo 18 muertos, en realidad fue dirigido a un depósito de armas y alcanzó luego a un shopping «en desuso» y por consiguiente vacío.

El Ministerio de Defensa ruso aseguró en su comunicado diario que destruyó con misiles de «alta precisión» depósitos de armamento entregado por los países occidentales, situados en el área de una fábrica de maquinaria de construcción, al lado del centro comercial.

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«Las detonaciones de las municiones destinadas a las armas occidentales provocaron el incendio (…) en un centro comercial que no estaba abierto», afirmó el Ejército ruso, reportó la agencia de noticias AFP.

Rusia asegura que ayer atacó un depósito de armas en Ucrania y que el shopping estaba vacío

Rusia aseguró hoy que el ataque denunciado ayer en la ciudad ucraniana de Kremenchuk, que según Kiev impactó un centro comercial abarrotado de gente y produjo 18 muertos, en realidad fue dirigido a un depósito de armas y alcanzó luego a un shopping «en desuso» y por consiguiente vacío.

El Ministerio de Defensa ruso aseguró en su comunicado diario que destruyó con misiles de «alta precisión» depósitos de armamento entregado por los países occidentales, situados en el área de una fábrica de maquinaria de construcción, al lado del centro comercial.

«Las detonaciones de las municiones destinadas a las armas occidentales provocaron el incendio (…) en un centro comercial que no estaba abierto», afirmó el Ejército ruso, reportó la agencia de noticias AFP.

Este lunes, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, dijo que el número de víctimas por el ataque era «inimaginable», y citó informes de que había más de 1.000 civiles en el interior del shopping en el momento del ataque.

Mientras tanto, el vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvedev, lanzó hoy una dura advertencia al señalar que si un Estado miembro de la OTAN intenta invadir la península de Crimea, esto provocará «la Tercera Guerra Mundial».

«Cualquier intento de invadir Crimea es una declaración de guerra contra nuestro país. Y si lo hace un país que es miembro de la OTAN, eso será un conflicto con toda la Alianza Atlántica. La Tercera Guerra Mundial», dijo Medvedev en una entrevista concedida al diario ruso Argumenti i Fakti.

Rusia anexó Crimea en 2014 luego de que en la península se celebrara un referendo en el que la mayoría aplastante de los votantes –más del 96%– avaló esa opción.

La marcha del conflicto bélico se caracterizó hoy por el uso por primera vez, por parte del Ejército ucraniano, de un lanzamisiles múltiple M142 Himars de fabricación estadounidense contra las milicias de la región separatista de Lugansk, según las autoridades locales.

Así lo señalaron portavoces militares en Telegram, que precisaron que el bombardeo se produjo desde la zona de Artiomovsk, bajo el control de las tropas ucranianas, sobre la localidad de Perevalsk.

El 23 de junio pasado, el ministro de Defensa ucraniano, Alexei Reznikov, confirmó la llegada de los primeros cuatro sistemas Himars al país.

El Pentágono comunicó en esa fecha que su nuevo paquete de asistencia de seguridad para Ucrania, por un monto de 450 millones de dólares, incluirá otros cuatro lanzamisiles múltiples Himars, 18 lanchas patrulleras, 18 vehículos tácticos para remolcar artillería de 155 mm, 1.200 lanzagranadas, 2.000 ametralladoras, 36.000 rondas de municiones de 105 mm, así como piezas de repuesto y otros equipos.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, afirmó a principios de junio que Occidente enviará a Ucrania lanzamisiles equiparables a sistemas rusos Grad, Uragán y Smerch, para compensar las pérdidas de material bélico y prolongar al máximo el conflicto en curso.

Putin advirtió que si se llegan a suministrar misiles de largo alcance, Rusia golpeará objetivos que hasta ahora evitó atacar, mientras el canciller Serguei Lavrov agregó que si Kiev recibe armas de mayor alcance, las tropas rusas se van a adentrar más en territorio ucraniano.

En tanto, el Gobierno de Estados Unidos duda cada vez más que Ucrania vuelva a controlar los territorios perdidos desde el inicio de la invasión, aseguró la cadena CNN.

Según el Ministerio de Defensa ruso, Rusia destruyó desde el inicio de la invasión «218 aviones, 133 helicópteros, 1.382 drones, 3.837 tanques y otros vehículos blindados, 690 lanzacohetes múltiples, 3.037 piezas de artillería de campaña y morteros, así como 3.889 vehículos militares especiales»., el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, dijo que el número de víctimas por el ataque era «inimaginable», y citó informes de que había más de 1.000 civiles en el interior del shopping en el momento del ataque.

Mientras tanto, el vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvedev, lanzó hoy una dura advertencia al señalar que si un Estado miembro de la OTAN intenta invadir la península de Crimea, esto provocará «la Tercera Guerra Mundial».

«Cualquier intento de invadir Crimea es una declaración de guerra contra nuestro país. Y si lo hace un país que es miembro de la OTAN, eso será un conflicto con toda la Alianza Atlántica. La Tercera Guerra Mundial», dijo Medvedev en una entrevista concedida al diario ruso Argumenti i Fakti.

Rusia anexó Crimea en 2014 luego de que en la península se celebrara un referendo en el que la mayoría aplastante de los votantes –más del 96%– avaló esa opción.

La marcha del conflicto bélico se caracterizó hoy por el uso por primera vez, por parte del Ejército ucraniano, de un lanzamisiles múltiple M142 Himars de fabricación estadounidense contra las milicias de la región separatista de Lugansk, según las autoridades locales.

Así lo señalaron portavoces militares en Telegram, que precisaron que el bombardeo se produjo desde la zona de Artiomovsk, bajo el control de las tropas ucranianas, sobre la localidad de Perevalsk.

El 23 de junio pasado, el ministro de Defensa ucraniano, Alexei Reznikov, confirmó la llegada de los primeros cuatro sistemas Himars al país.

El Pentágono comunicó en esa fecha que su nuevo paquete de asistencia de seguridad para Ucrania, por un monto de 450 millones de dólares, incluirá otros cuatro lanzamisiles múltiples Himars, 18 lanchas patrulleras, 18 vehículos tácticos para remolcar artillería de 155 mm, 1.200 lanzagranadas, 2.000 ametralladoras, 36.000 rondas de municiones de 105 mm, así como piezas de repuesto y otros equipos.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, afirmó a principios de junio que Occidente enviará a Ucrania lanzamisiles equiparables a sistemas rusos Grad, Uragán y Smerch, para compensar las pérdidas de material bélico y prolongar al máximo el conflicto en curso.

Putin advirtió que si se llegan a suministrar misiles de largo alcance, Rusia golpeará objetivos que hasta ahora evitó atacar, mientras el canciller Serguei Lavrov agregó que si Kiev recibe armas de mayor alcance, las tropas rusas se van a adentrar más en territorio ucraniano.

En tanto, el Gobierno de Estados Unidos duda cada vez más que Ucrania vuelva a controlar los territorios perdidos desde el inicio de la invasión, aseguró la cadena CNN.

Según el Ministerio de Defensa ruso, Rusia destruyó desde el inicio de la invasión «218 aviones, 133 helicópteros, 1.382 drones, 3.837 tanques y otros vehículos blindados, 690 lanzacohetes múltiples, 3.037 piezas de artillería de campaña y morteros, así como 3.889 vehículos militares especiales».