El precandidato a diputado del Frente de Todos en la Ciudad de Buenos Aires Leandro Santoro cerró su campaña hoy en el Club Ferro, en un acto que tuvo el calor y el canto de la militancia, aplacado en estos meses por la pandemia. El legislador porteño llamó a construir “poder popular” para hacer pie en el distrito capital y dar la pelea por la batalla cultural contra el macrismo.

Minutos después de las tres de la tarde, los principales candidatos y candidatas para la Cámara de Diputados y la Legislatura porteña se subieron al escenario montado en el estadio cerrado del club de Caballito. Delante de una pantalla gigante con la leyenda “Todxs. La vida que queremos”, se ubicaron ocho butacas.

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En el sector del público se desplegaron más de 200 sillas de plástico  con distancia en las que se acomodaron el resto de los integrantes de las listas y dirigentes del Frente de Todos. Minutos antes del inicio, el jefe de campaña, Mariano Recalde, chequeó personalmente los nombres que figuraban en las primeras filas. A través de las ventanas y puertas abiertas circulaba el viento que acompañó un día lluvioso. “No nos saquemos los barbijos, sigamos cuidándonos”, repetía la locutora del evento. Durante la espera se alternaban cumbias colombianas, santafesinas y mexicanas con canciones de La Delio Valdez, Los Palmera y Los Ángeles azules.

Después de los discursos de Alejandro Amor y Victoria Montenegro, precandidatos para la Legislatura, y de su compañera de fórmula, Gisela Marziotta, habló Santoro. “Tenemos que entrar todos en la casa: los peronistas, los radicales, los de izquierda, y bajar un poquito las banderas para que arriba esté bien alta la de Argentina”, arengó a la militancia a la que se refirió varias veces durante su discurso.

En distintos pasajes les pidió llegar a más personas “sin prejuicio ideológico” y construir una fuerza mayoritaria. Ese fue uno de los ejes de su campaña: visitar también los barrios del Norte porteño que son reacios al peronismo y están muy identificados con Juntos. “El macrismo fue derrotado electoralmente, pero no fue derrotado culturalmente. Necesitamos pelear contra el neoliberalismo cultural. Si no damos esa batalla es imposible”, sostuvo levantando la voz entre aplausos y silbidos.

Además habló de los riesgos que implican los partidos de ultraderecha que brotaron con fuerza en los últimos meses. Sostuvo que pasaron de ser consumidos de manera irónica a llevar a la derecha más a la derecha. “Macri venía de la filosfía del cinismo. Hoy se ha radicalizado: tenemos una filosofía de la perversidad que plantea el darwinismo social”, afirmó durante su alocuación en la que también hizo referencia a los filósofos Antonio Gramsci y Thomas Hobbes.

Santoro se refirió en varias oportunidades a la vicepresidenta Cristina Fernández. “En los medios nos pegan porque les tienen miedo a las ideas que Cristina defiende con valor”, dijo.

Luego del acto, en declaraciones a la prensa, Santoro dijo que “la identidad del proyecto lo da Cristina, que es la ‘accionista mayoritaria’ del frente”. “Alberto tiene un desafío, en los próximos dos años poder construir el volumen simbólico y social que construyó Cristina. Todos queremos que eso suceda, pero el corazón de nuestro proyecto político se construye gracias a Cristina, la experiencia de gestión es de ella y tenemos la confianza en Alberto que va a poder hacer lo mismo. Tiene un nivel de gravitación que ningún otro tiene y Alberto lo sabe y va trabajar para que la gente lo ponga en un lugar de relevancia como la puso a Cristina”, afirmó.

Por último, el dirigente radical llamó a construir “poder popular”. Pidió salir a la sociedad para construir pueblo. Para eso dijo que hay que terminar con las antinomias del pasado y recordó la unión de peronistas y radicales como en la Semana Santa de 1987, cuando Antonio Cafiero acompañó a Raúl Alfonsín en el balcón de la Casa Rosada. 

“Tengo la tranquilidad de qué hay gente que no nos vota nos respeta y nos recibe con afecto. Eso ya es un punto enorme porque lo que tenemos que lograr es que los distintos segmentos de la sociedad se conjuguen entre sí. Está cosa de compartimentos estancos, donde la gente no escucha los argumentos del otro, nos conduce a que cada vez la política argentina sea más polarizada, más tensionada y más vacía de contenido. Yo ya con eso me conformo. Yo sé que la estructura de preferencia de la Ciudad hace 18 años no se modifica. Cómo no me creo tan importante, no creo que sea yo la persona que lo va a modificar. Si creo que con el método que me enseñó Raúl Alfonsín, de militar como un docente cada una de nuestras ideas, en algún momento se va a abrir la oportunidad para dar ese diálogo”, le dijo Santoro a Tiempo Argentino.

 “No alcanza con ganar las elecciones. Lo que tenemos que hacer es construir pueblo”, afirmó Santoro y antes de cerrar pidió hablarle a otros sectores.

En el cierre se escucharon con las canciones de la militancia. Entre barbijos con inscripciones del Frente de Todos y La Cámpora, que se corrían de los rostros por el impulso del aire, se escucharon los cánticos clásicos de la juventud peronista.