El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves la desclasificación y publicación de información de inteligencia que, según dijo, vincula a las autoridades chinas con presuntos ciberataques e injerencia extranjera en las elecciones estadounidenses desde 2020, año en el que perdió los comicios frente al demócrata Joe Biden.
«Esta noche anuncio la desclasificación y publicación inmediata de información de inteligencia crucial, que revela vulnerabilidades alarmantes en nuestra infraestructura electoral», afirmó el mandatario durante un discurso a la nación.
Según Trump, la documentación hasta ahora reservada demostraría que el sistema electoral de Estados Unidos está «peligrosamente expuesto, a niveles inimaginables, a ataques informáticos, explotación e interferencia extranjera». La afirmación va en línea con las reiteradas denuncias del mandatario sobre la legitimidad de las elecciones presidenciales de 2020, en las que Biden resultó vencedor.
🇺🇸❗️🇨🇳Trump acusa a China por "INJERENCIA ELECTORAL SINIESTRA" en las elecciones de EE.UU.
— RT en Español (@ActualidadRT) July 17, 2026
El mandatario acusó a Pekín de adquirir "ilícitamente" 220 millones de archivos de votantes estadounidenses. pic.twitter.com/yhnfFZj2Py
De acuerdo con Trump, los documentos abarcan cinco áreas principales. «En primer lugar, demuestran que, durante varios años, a partir del ciclo electoral de 2020, la República Popular China llevó a cabo lo que se considera la mayor filtración de datos electorales de la historia, resultando en la adquisición ilícita por parte de China de 220 millones de registros de votantes estadounidenses», sostuvo el presidente, que advirtió sobre «una pesadilla sin precedentes para la seguridad electoral».
Trump denunció el accionar de un supuesto «Estado profundo»
En segundo lugar, el mandatario aseguró que la información desclasificada incluye archivos que demostrarían que integrantes del denominado «Estado profundo» actuaron dentro de los organismos de inteligencia para ocultar o minimizar el alcance de la presunta injerencia china.
Según denunció, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) tuvo conocimiento de la filtración de los registros electorales en 2020, cuando detectó que decenas de millones de datos de votantes en 18 estados habían sido comprados, robados o hackeados por China.
«No me lo comunicaron a mí, como presidente, ni a nadie más y, hasta donde sabemos, tampoco informaron al Congreso», cuestionó.
En el mismo sentido, Trump afirmó que las autoridades chinas intentaron «socavar» a su primer gobierno durante la campaña de 2020 y que ya en 2018, durante las elecciones legislativas de mitad de mandato («midterm»), la política del Partido Comunista Chino consistía en movilizar a todos los actores nacionales y extranjeros opuestos a su administración para reducir su caudal de votos, forzar su salida del poder o impedir su reelección.
La respuesta de China
La respuesta de Beijing llegó este viernes de la mano del vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, quien rechazó de plano las acusaciones de Trump y de los organismos de inteligencia estadounidenses.
China’s🇨🇳 Foreign Ministry Spokesman Lin Jian TORCHES Trump's allegations of election fraud:
— Going Underground (@GUnderground_TV) July 17, 2026
"The US’🇺🇸 allegations have no factual basis and are aimed at vilifying China. Similar accusations have long been proven to be unfounded. China adheres to the principle of… https://t.co/2TYMXdlFYv pic.twitter.com/RULfQOQ0DL
«Es un completo invento y una difamación maliciosa sobre la que ya hace años quedó demostrado que carece de todo fundamento», afirmó el portavoz durante una conferencia de prensa.
Lin insistió en que China respeta estrictamente el principio de no injerencia en los asuntos internos de otros países y sugirió que es Washington, y no Beijing, quien ha ignorado ese criterio durante décadas.
«La comunidad internacional sabe perfectamente quién interfiere habitualmente en los asuntos internos de otros países, quién realiza de manera indiscriminada operaciones masivas de vigilancia contra gobiernos, empresas y ciudadanos comunes, y quién roba datos en todo el mundo a gran escala», sostuvo.
Por último, el gobierno chino instó a Estados Unidos a reflexionar «sobre su propia conducta» y a dejar de formular «acusaciones sin fundamento» contra Beijing.
GS con información de Europa Press y Sputnik