En el prefacio de los ‘90 los Rolling Stones ya eran vistos como una “banda de viejos” y la pregunta más frecuente que les hacía la prensa y que a su vez sobrevolaba el ánimo de sus fans era siempre la misma: “¿Hasta cuándo?”. Todo lo que pasaba en torno al conjunto venía de la mano del mismo adjetivo: “El último álbum de los Stones” o “La última gira de los Stones” eran construcciones que se repetían a discreción en torno a una banda con 30 años de historia. La renuncia de Bill Wyman fue un catalizador en ese sentido, pero la rápida incorporación Darryl Jones como su reemplazo (elegido por Charlie Watts) dio la pauta de que los planes de la banda no eran abandonar la ruta.  

La turbulencia de la década de los ’80, además de poner en vilo al mundo en cuanto a la separación del grupo, dejó instalada la certeza de que si bien los Rolling Stones eran la prioridad, había vida más allá de ellos. En ese sentido, Keith Richards volvió a reunir a los Winos para lanzar ‘Main Offender’ (1992) y Mick Jagger salió al mercado con ‘Wandering Spirit’ (1993).

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Por su parte, Ron Wood editó ‘Slide on This’ (1992) y ‘Slide on Live: Plugged In And Standing (1993); Charlie Watts lanzó ‘Charlie Watts Quintet – From Charlie (1991) y ‘A Tribute To Charlie Parker With Strings’ (1992); y Bill Wyman publicó ‘Stuff’ (1992), pero con la cabeza ya puesta en su nueva vida fuera de los Stones.

Sin embargo, ninguna de estas producciones atentó contra la banda, que inmediatamente se metió en el estudio para empezar a darle forma a ‘Voodoo Lounge’ (1994). El álbum, lleno de rock and roll pero también compuesto por seis lentos emocionantes, significó el regreso a las bases del estilo Stone y además constituyó la vuelta al éxito musical: llegó al número uno en el Reino Unido y a la segunda ubicación en los Estados Unidos.

Así las cosas, ese mismo año comenzó una gira con un fuerte contenido simbólico para el público argentino que los recibiría por primera vez en 1995. Fueron cinco presentaciones en el Estadio Monumental, durante el mes de febrero. Luego de eso, nada volvió a ser igual por estos confines del planeta.

Bridges To Babylon (1997) también fue un puente para que la banda volviera a la Argentina en 1998, una vez más con cinco conciertos en River Plate y con la participación de Bob Dylan en los últimos dos. Su presencia alimentó la interpretación de ‘Like a Rolling Stone’, la clásica canción del hombre del folk que los Stones versionaron para el álbum Stripped (1995). Bridges To Babylon no escaló en las listas como su antecesor pero dejó un puñado de éxitos como ‘Anybody Seen My Baby’, ‘Saint Of Me’ y ‘Out Of Control’. El blues – rock característico de la banda estuvo presente, como así también algunas baladas y los sonidos modernos para no quedar fuera de la propuesta del momento. El Bridges To Babylon Tour quedó registrado en el disco en vivo ‘No Security’ (1998) que a su vez sirvió para promocionar el No Security Tour de 1999 por Estados Unidos y Europa.

Los albores del nuevo milenio dejaron en claro, una vez más, que los Rolling Stones no tenían planeado parar, y luego de tres años de descanso, sin giras ni discos nuevos, lanzaron ‘Forty Liks’ (2002), un recopilatorio de 40 canciones: 36 clásicos de su trayectoria y cuatro nuevos temas que fueron lo más celebrado por sus fans. De la mano del electrizante rock que propone ‘Don’t Stop’ (una nueva ratificación sin eufemismos de que la máquina no se quedaría quieta), el álbum alcanzó la segunda ubicación en las listas de Estados Unidos y del Reino Unido y sirvió de excusa para el Licks Tour, que se extendió por todo el mundo (pero no llegó ni a Sudamérica ni a África) entre 2002 y 2003 para celebrar los 40 años del grupo.

Sin mucho tiempo para relajarse, Jagger y Richards retomaron la actividad en junio de 2004 para empezar a producir su nuevo disco de estudio. Si bien la tensión entre el dúo compositivo era parte del pasado, el clima de trabajo no era el mejor: Charlie Watts sufría cáncer de garganta y estaba en pleno tratamiento, y Ron Wood se sometía a un plan de desintoxicación. Sin embargo, la situación no atentó contra los planes de la banda, que fue componiendo canciones y luego ponía al corriente de los avances al resto. Charlie se unió al conjunto en septiembre, recuperado y con una energía renovada. Ronnie, en cambió tocó en diez de las 16 canciones, pero sus intervenciones fueron superlativas. Con todo esto, ‘A Bigger Bang’ (2005) llegó al segundo puesto en el Reino Unido y al tercero en los Estados Unidos, y desencadenó una nueva y extraordinaria gira mundial para presentar el trabajo en unos 147 conciertos, dos de los cuales, una vez más, se celebraron en el Estadio Monumental, el 21 y 23 de febrero de 2006. Recibir a los Rolling Stones en la Argentina se había hecho una hermosa costumbre.

Durante 2009, 2010 y 2011, Jagger y Richards se focalizaron en trabajar sobre material viejo, o bien para reeditarlo o bien para darlo a conocer. En ese sentido, se publicaron simples, box sets, conciertos y álbumes de estudio con discos extras de material descartado originalmente. Algunas de estas piezas ya eran conocidas en formato pirata, pero ahora llegaban a las manos de los fans remasterizadas y con mejor calidad de imagen y sonido. Casi en un pestañeo, los Rolling Stones se encontraban en la puerta de la celebración de los 50 años de carrera.

Agosto de 2012 encontró a los Rolling Stones en París. Estaban grabando sus dos nuevas canciones: ‘Doom And Gloom’ y ‘One More Shot’, que serían incluídas en su nuevo disco recopilatorio para celebrar los 50 años de vida. ‘GRRR!’ (2012) tuvo su lanzamiento el 12 de noviembre y menos de dos semanas más tarde, su primera presentación en vivo. La gira 50 & Counting entregó 30 conciertos entre Estados Unidos, Canadá, Francia y el Reino Unido, donde finalizó con dos históricos shows en Hyde Park, escenario que no recibía a los Stones desde 1969, cuando debutó Mick Taylor y homenajearon a Brian Jones, quien había muerto días atrás. El tour contó con una gran cantidad de invitados, pero hubo dos que sobresalieron claramente del resto: Bill Wyman y Mick Taylor volvieron a tocar con la banda luego de sus respectivas renuncias.

El festejo de los 50 años inauguró una seguidilla de tours y registró una marca sin precedentes en la historia de la banda: nunca antes habían girado durante más de cinco años consecutivos sin parar. Lo hicieron dos veces: entre 1963 y 1967 y entre 1969 y 1973. Pero la aventura iniciada en 2012 – 2013, superó esos números y continuó con el 14 On Fire Tour (2014), con el Zip Code Tour (2015), con el América Latina Olé Tour (2016) (que volvió a acercar a los Rolling Stones a la Argentina durante tres noches de febrero en el Estadio Único de La Plata y que culminó con una histórica presentación en La Habana, Cuba), y con el No Filter Tour, entre 2017 y 2021, sólo interrumpido por la pandemia por el Covid – 19 durante 2020.

En el medio, el conjuntó editó el que hasta ahora es su último trabajo de estudio: ‘Blue And Lonesome’ (2016), un álbum de covers de blues, como hicieron en sus orígenes. “Es un homenaje a todas aquellas personas a las que queremos desde que éramos chicos”, afirmó Mick Jagger en una entrevista previa al lanzamiento del disco, que volvió a posicionar a los Rolling Stones en el primer lugar de las listas de los Estados Unidos y el Reino Unido.

Solo la pandemia, y por un rato, pudo parar a la banda desde 2012. Es que en 2019, el tramo del No Filter Tour que pasó por Estados Unidos y Canadá, simplemente se pospuso. Estaba planeado para comenzar en abril, pero su inicio se retrasó hasta junio debido a una operación cardíaca a la que fue sometido Mick Jagger. Por su parte, Ron Wood volvió a enfrentar un cáncer de pulmón durante 2020, una recidiva del que padeció en 2017. Salió victorioso en ambas oportunidades. Luego, en los primeros días de agosto de 2021 se anunció que Charlie Watts no participaría de la continuidad de la gira, entre septiembre y noviembre, por cuestiones de salud. “Por primera vez, mi timing estuvo fallando un poco. Estoy trabajando duro para ponerme completamente en forma, pero hoy acepté, siguiendo el consejo de los expertos, que esto llevará un tiempo. Después de todo el sufrimiento de los fanáticos causado por la pandemia de Covid – 19, realmente no quiero que los muchos seguidores de los Rolling Stones que estuvieron reservando entradas para esta gira se sientan decepcionados por otra postergación o cancelación. Por lo tanto, le pedí a mi gran amigo Steve Jordan que me sustituya”, informó el baterista en un comunicado. Todo el mundo esperaba que se repusiera para retomar su lugar en la gira por los 60 años. Pero esa fue su última declaración pública: Charlie murió el 24 de agosto de 2021 a los 80 años.

Los Stones homenajearon a su amigo y compañero en cada concierto de la gira. Y actualmente, Mick Jagger, Keith Richards y Ron Wood celebran los 60 años de trayectoria en Europa, con el Sixty Tour que finalizará el próximo 3 de agosto en Berlín. Charlie, una vez más, es homenajeado en la antesala de cada show con un video que repasa su carrera junto a la banda mientras el sonido de su batería se agiganta cada día más. Fue el hombre que pasó más de 58 años cubriendo las espaldas del grupo y según los propios Glimmer Twins era el verdadero líder del conjunto. Sin embargo, su muerte no terminó con los planes del grupo, que pretende seguir desafiando a cuanto obstáculo se interponga entre ellos y el objetivo de seguir construyendo el monumento que los convierte en la banda de rock más grande de todos los tiempos.