La reforma educativa del nivel secundario bonaerense propuesta por la gestión de Alberto Sileoni, director General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires, generó polémica con la oposición al punto que el 9 de febrero no se produjo su discusión –como estaba previsto- en el Consejo General de Educación. Fuentes de la cartera de educativa señalaron a Tiempo que la campaña mediática en contra del proyecto “se trató de una operación lisa y llana de Infobae con Juntos por el Cambio”. Asimismo, aclararon que no hubo marcha atrás en la propuesta sino que ésta aún no pudo debatirse en el canal institucional que corresponde ya que el Consejo General es el organismo competente para aprobarlo por medio de una resolución, previa discusión.

En este sentido, Sileoni, a pesar de que en AM750 había declarado que la implementación comenzaría en 2023, afirmó a Página 12 que “No dimos marcha atrás porque no era un tema para aplicar en 2023, sino que era algo a trabajar hacia el año que viene. Nosotros proponemos seguir discutiendo. Que quede claro que no hay marcha atrás porque aquello que tomó estado público no pensábamos implementarlo este año. La verdad es que venimos dando la discusión sobre estos temas hace tiempo en los canales institucionales y otros lo terminaron llevando a los canales de televisión”.

La repitencia, epicentro de la polémica

Con respecto a los ataques que recibió el proyecto que elimina la repitencia de cursos en el sentido tradicional, consideró como endebles dichos argumentos ya que “La repitencia tiene 120 años en el sistema educativo. En ese siglo cambió la sociedad, el mundo, las relaciones personales, y parece que esa matriz de la repitencia si o la repitencia no, no se puede modificar. Lo real es que perdimos otra oportunidad de discutir esto con la profundidad que se debe”.

Asimismo, señaló que la repitencia es una secuencia que afecta sobretodo a los sectores pobres. “Por eso propusimos este camino. Formamos parte del mismo gobierno que con Néstor y Cristina Kirchner hizo obligatoria la educación secundaria en la Nación con la ley del 2006. Entonces nos preguntamos qué propuso el macrismo y el vidalismo entre 2016 y 2019 y qué marcas significativas dejan en la escuela. La respuesta es que ninguna. Es la oposición por la oposición”, resaltó. En este sentido, dijo que “Muchos de los argumentos de buena parte de la derecha es que no están de acuerdo con la repitencia, pero no hicieron nada. Es muy paradojal que los que nada hicieron prescriben como tenés que seguir”. Y prosiguió: “El vidalismo en la provincia de Buenos Aires no ha dejado una sola satisfacción en materia educativa. Ha perdido presupuesto, no ha invertido, ha destruido el salario de los docentes, no construyó escuelas, cerro 33 jardines rurales, dejó 200 obras sin terminar que habíamos iniciado en 2015. No propusieron nada, y ahora que proponemos algo serio que puede ser discutido, se oponen”.

Al ser consultado por la posibilidad de que el proyecto sea tratado en el Consejo General de Educación en un futuro, afirmó que “Siempre apuesto a que sí. Somos personas de dialogo. Quizás este año con la complejidad electoral sea un año donde la discusión sea más difícil. Pero sí, vamos a apostar”.

El anuncio del proyecto

“Se trata de pensar en una secundaria distinta a partir de un consenso generalizado de que la secundaria debe cambiar, es necesario ir abandonando la repitencia en el secundario porque no hace honor a la transformación  y actualización que queremos” decía Sileoni, director general de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires, en AM750 el 9 de febrero pasado. De esta manera, anunciaba el proyecto de reforma educativa del nivel secundario bonaerense presentado por su gestión que iba a tratarse este jueves en el Consejo Federal de Educación. Los trascendidos acerca de su contenido generaron críticas, expectativas y opiniones a favor y en contra que recrudecieron las internas en un año electoral

“Es una reforma que implica mucho más tiempo en la escuela para quienes lo necesitan, que si es que se aprueba va a tener una inversión el año que viene de 8 mil millones de pesos porque lo vamos a hacer muy seriamente con tutorías, venimos trabajando con todas las escuelas secundarias que son más de 3 mil en la provincia, consultando con los docentes durante todo el año pasado”, afirmaba Sileoni. Asimismo explicaba que la propuesta “forma parte de una transformación que tiene que ver con que ha crecido mucho el número de chicos y chicas que van a la secundaria pero tenemos problemas en el egreso y en la continuidad de la asistencia, sobretodo en el secundario superior”. En este sentido, resaltaba respecto a la polémica de la repitencia que “ya no pareciera serio que alguien que ha cursado once, diez o doce materias, por tener desaprobadas tres tenga que cursar todo de nuevo, todo el mundo coincide con que repetir lo que ya tenés aprobado no da ningún resultado académico, no mejora la calidad de la educación”, y contaba que “tenemos paradojas como alumnos que hacen un año, aprueban alguna materia pero tienen que repetir el año y cuando repiten, desaprueban la que ya habían aprobado el año anterior”.  Y proseguía: “Es una reforma más integral, que incluye cuestiones de aprobación de la materia pero también cuestiones de convivencia, instancias de educación sexual, no es solo el titulo que no habrá repitencia, es mucho más profunda y mucho más integral”.

«No es una invitación al facilismo»

“Evidentemente, la secundaria tiene que actualizarse a partir de una cantidad de transformaciones, muchas institucionales, habrá tiempo de intensificación con los pibes que cuando no les va bien en las materias no tienen quién los ayude. Los chicos de clase media siempre pueden pagar un profesor pero los pibes que pertenecen a sectores vulnerables están más solos”, manifestaba Sileoni.

En este sentido, explicaba que se propuso que las materias se encuentren agrupadas. “Habrá familias de materias, esas familias de materias deben ser aprobadas, o sea que no es cierto que no habrá repitencia. Por lo menos, no habrá repitencia en los términos tradicionales pero si puede haber recurses de materias, hay límites y una asistencia más rigurosa en el secundario superior”, aseveraba. “De ningún modo es una invitación al facilismo, es una inversión muy fuerte del estado con mucho consenso en nuestras escuelas para llegar a una secundaria que pueda tener más conocimientos, más aprendizaje y también más egresos que es uno de los problemas que tenemos”, aseguraba el director.

Si el proyecto de reforma se aprueba, comenzaría a regir a partir de este ciclo lectivo. “Lo vamos a ver con más claridad a partir de la evaluaciones de diciembre, nos tomaremos el 2023 para seguir trabajando en las escuelas y si se aprobaran las evaluaciones, es decir, el modo de evaluar modificado lo veremos hacia fines de año y en el turno de marzo de 2024”, concluía.

De qué se trata la propuesta de reforma educativa bonaerense

Tiempo pudo acceder a un documento que contiene los lineamientos generales de la reforma propuesta. Así, entre los motivos que fundan la necesidad de la reforma, además de los ya expresados por Sileoni, se menciona que si bien se ha avanzado mucho en la cobertura del Nivel Secundario, hay que mejorar los aprendizajes con los estudiantes dentro de la escuela. En este sentido, se reconoce que la pandemia dejó un saber pedagógico importante que es necesario recuperar.

Además, contiene un reconocimiento de que los avances culturales y normativo, como la ecuación sexual integral, demandan a la escuela un cambio de perspectiva en relación a su organización y a la convivencia. Con la reforma se pretende que las escuelas tengan más posibilidades de tomar decisiones sobre la enseñanza e introducir innovaciones de acuerdo a su contexto y organización.  Entre los datos que se mencionan, cabe destacar que en la actualidad existe un 95 % de cobertura de población en edad escolar que disminuye hacia el Ciclo Superior. Esta actualización busca ampliar la cobertura del Ciclo Superior.

Se creará un período de intensificación de saberes

El proyecto en sí mismo propone la creación de períodos de intensificación orientados a que el estudiantado no acumule materias pendientes de aprobación. Se trata de un período de 30 días por cuatrimestre destinado a recuperar los saberes no alcanzados. En ese mismo período, quienes tengan todas las materias aprobadas profundizarán en este los contenidos.

Estos períodos se trabajarán, según cada escuela, en turno vespertino y los sábados, otras a contraturno. El plan prevé una instancia de acompañamiento a las escuelas en durante el año 2023 para que cada una se reorganice de acuerdo con su identidad y contexto, y pueda adoptar el modelo más adecuado a sus necesidades. Se establecen, entonces, cuatro modelos posibles para organizar la intensificación, previo acuerdo con el plantel docente: estudiantes que realizan la intensificación en el curso anterior, a contraturno, en turno vespertino o los días sábados.

La inversión que se prevé es de 8 mil millones de pesos en cargos y módulos docentes en 2023 y más 10 mil millones de pesos a partir de 2024 con el fin de que los docentes acompañen a estudiantes en la tarea de recuperar los aprendizajes pendientes de aprobación.

Una app como libreta estudiantil

La reforma tiene previsto continuar con el Registro Integral de Trayectorias Educativas (RITE), donde al momento de la aprobación de la materia o cierre de ciclo lectivo, se considera también si cada estudiante alcanzó o no el aprendizaje de la materia y si mantiene o no una buena vinculación pedagógica. El proyecto dispone la creación de una aplicación específica en los celulares: la Libreta del Estudiante, que dará cuenta de sus trayectorias. Uno de las disposiciones más importantes tienen que ver con que lo aprobado por cada estudiante no será repetido sino que se valorará en razón al trabajo y esfuerzo. En cuanto a los contenidos no aprobados, éstos se intensificarían en los períodos correspondientes y si no se aprobaran, se continuaría la instancia de intensificación hasta lograrlo. Solo se recursaría si se acumularan tres materias del mismo agrupamiento.

Qué son los agrupamientos

La reforma une las materias en agrupamientos para organizar la aprobación y acreditación de cada una. De esta manera, las trece materias que tiene la secundaria en la actualidad, pasarán a englobarse en ocho o nueve agrupamientos verticales. Por ejemplo, Ciencias Sociales tendría dentro del agrupamiento a las materias Historia y Geografía. Cada estudiante podrá tener hasta dos materias de cada agrupamiento pendientes de aprobación. A los fines organizativos, se conformará un Equipo de Acompañamiento de Trayectorias Educativas (EATE), que tendrá la atribución de tomar decisiones en el caso de estudiantes con trayectorias complejas. El Equipo podrá decidir evaluar de forma integral la trayectoria educativa y elaborar un plan de trabajo específico ya que se prevé que cada estudiante tenga un plan de trabajo. Si existieran casos en que estudiantes tengan poca asistencia en todas sus materias, deberán recursar todas. Se aclara que la aprobación de una materia subsiguiente del mismo agrupamiento no supone la aprobación de la anterior.

La importancia de la asistencia a clases

Se hace especial hincapié en la asistencia sostenida de estudiantes a la escuela, que debería ser regular y sostenida ya que es indispensable para aprender. En ese aspecto, continuarán las 28 inasistencias (por jornada y por materia) en el Ciclo Básico. No obstante, en el Ciclo Superior, la asistencia se computará por materia y se requerirá estar presente el 75% de las clases efectivamente impartidas.

Respecto a las evaluaciones, el proyecto prevé llevar adelante pruebas escolares anuales, en trabajo conjunto con docentes y directivos, para pensar nuevas estrategias y políticas de mejora.