Recep Tayyip Erdogan sigue buscando posicionarse como un personaje clave para la estabilidad regional y ofreciendo sus buenos oficios para mediar entre Rusia y Ucrania. En su favor se puede decir que, siendo Turquía un país miembro de la Otan, el difícil equilibrio que intenta le está dando algunos frutos, tanto en el frente exterior como en el interno.

Este viernes, por lo pronto, firmó un acuerdo con el gobierno ucraniano en que ambos países se declaran socios estratégicos y acordaron la colaboración turca para la reconstrucción del país a raíz de la invasión rusa. La tarea no será menor: en mayo la agencia nacional de carreteras había informado que habían sido destruidos unos 300 puentes y 24.000 kilómetros de rutas.

Erdogan, el presidente Volodimir Zelenski y el secretario General de la ONU, Antonio Guterres, mantuvieron una reunión trilateral en la ciudad ucraniana de Lviv. La oficina de prensa del mandatario turco informó que Zelenski le pidió mediar con Moscú para la eliminación de minas alrededor de la planta nuclear de Zaporiyia.

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A principios de mes, en un encuentro con Vladimir Putin en Sochi, Erdogan había sido clave para el acuerdo ruso-ucraniano que permitió liberar el comercio de granos a través de los puertos del Mar Negro. Ahora el Kremlin ninguneó la visita de Erdogan a Lviv: «No se lograron resultados concretos. Aparentemente, el hecho mismo de la reunión fue importante para sus participantes”; dijo a la agencia Sputnik Bogdán Bezpalko, del Consejo Presidencial para las Relaciones Exteriores.

Ankara anunció también la reanudación de relaciones con Israel, suspendidas desde que en 2010 fuerzas israelíes atacaron un buque de bandera turca con ayuda humanitaria para Gaza y provocaron la muerte de 10 activistas. Se espera que el mes entrante finalice la designación del cuerpo diplomático y el embajador turco en Tel Aviv. “Será alguien que conoce bien la zona y la compleja relación entre Turquía e Israel. El objetivo es verter contenido verdadero en la normalización renovada, que fue socavada hace unos 12 años”, dijeron en Ankara.

En una semana frenética, Erdogan también acusó a Washington de fomentar el terrorismo en Siria con el envío de armamento a la milicia kurda. “Estados Unidos no puede decir que no ha alimentado el terrorismo. Quienes alimentan el terrorismo en Siria son, ante todo, Estados Unidos y las fuerzas de la coalición. Lo han hecho sin piedad y lo están haciendo ahora”, dijo.

Pero al mismo tiempo, el presidente turco dijo que no busca la destitución de Bashar al Assad, lo que mostraría un acercamiento con el líder sirio para normalizar las relaciones entre ambos países. “En todos los pasos que hemos dado con los rusos en el norte de Siria y el este y el oeste del Éufrates, hay una lucha contra el terrorismo”, aclaró.

Erdogan tiene buenas razones para estar irritado con la administración demócrata de la Casa Blanca. La situación bélica en Siria fue iniciada durante el gobierno de Barack Obama, que alentó a los grupos yihadistas contra Al Assad y también apoyó reivindicaciones de los kurdos, que reclaman por un territorio propio. Parte de ese espacio sería en el actual mapa de Turquía. En 2016 Erdogan desbarató una intentona golpista de un grupo de las Fuerzas Armadas, en la que también se vio la mano de EEUU.

Fronteras adentro, el ministro de Justicia turco, Bekir Bozdag, anunció que las elecciones presidenciales se desarrollaran el 18 de junio de 2023 y que Erdogan será candidato. La oposición había reclamado elecciones anticipadas y el presidente esperó este momento de protagonismo internacional para hacer el anuncio, en consonancia con el crecimiento de su figura en las encuestas.  «

Advertencia de China por Taiwán

El vocero de la cancillería china, Wang Wenbin, advirtió a la Casa Blanca “no calcular mal” las consecuencias de su escala en torno a “la soberanía e integridad territorial” de su país. Fue la primera respuesta oficial tras el anuncio de que Estados Unidos y Taiwán iniciarán conversaciones comerciales, lo que en Beijing es interpretado como una nueva provocación tras la visita de Nancy Pelosi a principios de mes a Taipei.

Wenbin alertó también a los líderes del gobernante Partido Progresista Democrático (PPD) que “confabularse con fuerzas externas bajo el disfraz de cooperación y traicionar los intereses de los residentes de la isla para buscar sus propios intereses enfrentará un juicio final”.

Mientras tanto, la diplomacia china se sigue desplegando en todo el mundo. Esta semana se anunció un préstamo de 66 millones de dólares a Islas Salomón para la construcción de 161 torres de telecomunicaciones que llevará a cabo la empresa Huawei. Será un crédito del Export-Import Bank de China a 20 años de plazo. El ministro de Relaciones Exteriores Wang Yi, además, conversó telefónicamente con Emmanuel Bonne, consejero del presidente francés, Emmanuel Macron. “China y Francia son grandes países con una tradición de independencia”, resaltó Wang.

Este viernes, en tanto, el mandatario de Indonesia confirmó que el presidente ruso, Vladimir Putin, el chino Xi Jinping y el estadounidense Joe Biden coincidirán en Bali para la cumbre del G20 de noviembre. Será un encuentro para alquilar balcones.