La gambeta al fútbol pago, en la mira de los nuevos dueños de la pelota

Desde agosto, para ver los partidos de la Superliga habrá que pagar el cable y luego abono.
29 de Julio de 2017

A partir del próximo viernes 18 de agosto, el mayor cambio que presentará el fútbol argentino no será la nueva denominación de la Superliga ni tampoco la baja a 28 equipos: cualquiera que quiera ver un partido deberá pagar. Al menos, los entre 850 y 1100 pesos que sale el servicio de cable. Después de que pasen las elecciones legislativas, a ese gasto habrá que agregarle otros 300 pesos extra para el abono del fútbol. Será una etapa inédita para la Argentina, incluso superadora de la que había antes de que se firmara el programa de Fútbol Para Todos en agosto de 2009: en aquella época la mitad de los partidos iban por TyC Sports y la otra mitad por TyC Max, sólo habilitado para quienes pagaban el codificado.

Durante la década del '90, el atajo para ver fútbol sin pagar el abono fueron los decodificadores clandestinos, que se pagaban al adquirirlos y que luego se enchufaban al televisor para saltear la prohibición. Ahora, la solución para ahorrarse esos 800 pesos de cable más los 300 adicionales que valdrá el fútbol parece estar en Internet. Las redes sociales, el streaming y el 4G crecieron al mismo tiempo que el Fútbol para Todos. “Hoy tenés un montón de herramientas que te da la tecnología que no estaban antes de 2009. Y además por el momento no hay una legislación precisa, aunque está claro que si vos levantás la transmisión y la pasás por otro medio te estás cagando en el copyright. Después están las sutilezas. Por ejemplo: si hacés la gran Víctor Hugo con Facebook Live ni la AFA ni Turner/Fox pueden hacer nada. No estás lucrando, estás transmitiendo para tus amigos porque te copaste”, explica Vladimir di Fiore, consultor en tecnología y especialista en software libre. Las transmisiones vía Periscope o en vivo a través de las redes sociales pueden ser algo similar a la piratería en el mundo del cine o de las series.

Desde Turner, sin embargo, no descuidan el tema: esta misma semana acordaron un plan para ser agresivos en la búsqueda de streaming ilegales que reproduzcan el contenido sin haberlo pagado. “De todos modos, va a ser gradual porque no quieren que sea un impacto político tan fuerte. Habrá una primera instancia de detección y de advertencia. El año que viene será mucho más estricto”, cuentan desde la empresa. En los últimos ocho años, los sitos web de los canales, la página de Fútbol Para Todos e incluso canales de YouTube permitían ver partidos en vivo y en directo desde el celular. “Ahora habrá que viralizar los goles por WhatsApp, buscaremos ser más ingeniosos”, bromea un hacker que promueve la libre circulación de contenido en Internet.

Según dieron a conocer Fox y Turner, los nuevos dueños del fútbol argentino, se televisarán siete partidos por TNT y otros siete por Fox Sports 2. Los catorce partidos se distribuirán de una manera similar a la última temporada: dos los viernes, cinco los sábados, cinco los domingos y dos los lunes. Quienes paguen el abono extra, tendrán acceso a dos canales nuevos, con contenido propio en Alta Definición: Fox Sports Premium y TNT Sports. Según un estudio de Business Bureau, Argentina es el país de Latinoamérica con más penetración del cable en los hogares: ocho de cada diez casas tienen ese servicio. Pasadas las elecciones, se volverá a levantar la cortina de hierro y sólo podrán ver fútbol aquellos que paguen el cable más el abono. La expectativa entre los cableoperadores y las empresas productoras, según contaron fuentes de la industria, es que un 25% de los consumidores pague el “pack fútbol”. Aseguran que es el mismo porcentaje que pagaba el codificado antes de que existiera el Fútbol Para Todos.

El 24 de febrero pasado, la policía española arrestó en Valencia al responsable de una empresa que comercializaba y emitía contenidos de televisión pagos en forma ilegal, según la denuncia. La presentación judicial la llevó adelante La Liga de Fútbol Profesional, el modelo que la AFA tomó para crear la Superliga: la asociación creyó afectada la propiedad intelectual y, además, denunció defraudación en las telecomunicaciones. La Liga recibió la detención como un avance “en la lucha contra la piratería” y la “actividad ilícita”. En agosto pasado también cayó el administrador de Roja Directa, acaso el portal más famoso para ver deporte online sin pagar. En Inglaterra, esta semana la Premier League consiguió un fallo de la Corte Suprema que hará que sea casi imposible transmitir partidos en vivo. Son pequeños antecedentes hacia donde miran las empresas, la AFA y el gobierno.

“La regulación es pobre todavía en Argentina en ese sentido. Y la ley de propiedad intelectual no incluye las transmisiones web. Es un tema complejo en el que hay algo de jurisprudencia: Telefe obtuvo algunas cautelares contra Cuevana, por ejemplo”, explica Beatriz Busaniche, presidenta de Vía Libre, la asociación especializada en nuevas tecnologías. La restricción de transmitir partidos sólo para quienes paguen el abono del cable, en cambio, deja menos dudas en lo legal: incumple el artículo 77 de la Ley de Servicios Audiovisuales, que exige “el acceso universal a los contenidos de interés relevante y de acontecimientos deportivos, de encuentros futbolísticos u otro género”. Pero esa es otra historia.

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