TARJETA ROJA CONTRA LA HOMOFOBIA

Columna de opinión de Julián Iglesias
4 de Junio de 2016

El gol te lo van a meter por el culo, maricón”. Jesús Tomillero acaba de sancionar un penal para Recreativo Portuense, el visitante, y desde la tribuna de San Fernando le llega el insulto, hiriente. “¿No te da vergüenza lo que has pitado, maricón de mierda?”, le insisten. No es difícil distinguir las palabras, ni desde dónde salen: en un partido de Juveniles de la categoría Segunda Andaluza, el público no es demasiado. También los jugadores, que no llegan a los 17 años, lo increpan. En cada uno de los agravios, se repite la misma palabra: “Maricón”. No es casual, más bien todo lo contrario: Tomillero es el primer árbitro en la historia de España -y uno de los pocos del mundo- que se reconoció públicamente como homosexual.
Ese incidente, ocurrido el sábado 7 de mayo, marcó un antes y un después en la vida del joven de 21 años, nacido en Cádiz. Fue la gota que rebalsó el vaso: luego del partido, del que se retiró insultado pese al triunfo 3-1 del local, el hombre de negro le informó a la Federación Andaluza que abandonaba el referato. Desde que había hecho pública su relación de pareja con otro hombre, hace algo más de un año y medio, cada vez que salía a un campo de juego recibía todo tipo de agravios. “Hasta en las categorías más bajas, los niños de siete años me insultaban”, le contó el árbitro a Tiempo.
Sin embargo, de la intolerancia terminaría por surgir la fortaleza. Porque a partir de que su historia se hizo pública, Tomillero comenzó a recibir muestras de apoyo desde todas partes del mundo: “Me convocaron a participar de distintos torneos contra la homofobia. Me invitaron a Uruguay, a Miami y el 14 de junio estaré en el Parlamento Europeo, en Bruselas”. Hasta el presidente español, Mariano Rajoy, lo llamó para expresarle su solidaridad. El único ámbito desde el que no recibió llamado alguno fue el suyo: “En mi comité me quede solo. Antes estaba en el puesto 13 para pasar a dirigir en categorías mayores y a partir de esto, estoy en el 44.”
Entonces, el árbitro decidió volverse bandera en la lucha y fundó Roja Directa Andalucía LGTBI, la primera asociación contra la homofobia en el deporte andaluz, desde la que organizarán charlas en centros educativos y deportivos y prestarán apoyo a todo aquel que quiera contar su verdad sin ser discriminado. Málaga, Sevilla y Betis, los principales clubes de la región, ya se comprometieron a apoyarlo.
Por supuesto, Tomillero decidió volver a las canchas, a partir de la próxima temporada: “No les voy a dar el gusto a los que quieren verme fuera”.

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