El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, ratificó hoy que “nunca hubo un impedimento” para que las distintas jurisdicciones del país, incluida la ciudad de Buenos Aires, compren vacunas contra el coronavirus y apuntó que parte de la oposición parece buscar “más un efecto político electoral con sus declaraciones”.

“La ciudad siempre estuvo autorizada. Hay una ley del año pasado que tuvo el debate de todas las fuerzas políticas y el apoyo de algunos miembros de la oposición. Era de público conocimiento. Pero vale más el efecto político y electoral de alguna declaración que leer una norma”, dijo Cafiero esta mañana en declaraciones a FM Millenium, en las que agregó: “Nosotros no queremos que se haga política con la pandemia”.

Con sus declaraciones de hoy, Cafiero buscó desarticular la forzada polémica instalada esta semana desde algunos medios de comunicación sobre una supuesta prohibición del gobierno nacional para que cada jurisdicción negocie la compra de vacunas, en forma independiente del Estado nacional.

En esa línea, el jefe de Gabinete aseveró que con sus declaraciones de los últimos días buscó que “no se continúe con la noticia falsa de que había un impedimento del gobierno nacional para que las provincias o la ciudad pueda también iniciar sus negociaciones”.

“Había una idea que se estaba instalando acerca de que no se democratizó la compra de las vacunas. La estrategia de compra del gobierno nacional fue llevar adelante la compra de 65 millones de dosis y estamos expectantes de que se cumplan los plazos de los contratos, pero hay dificultades a nivel global y Argentina no es la excepción”, indicó Cafiero.

“Si ellos -por la oposición- están para colaborar bienvenido sea. Nosotros continuamos con la estrategia y no se ha modificado nada”, agregó, al tiempo que pidió “leer un poco más los marcos normativos y no dejarnos llevar por climas politicos”.

A pesar de la insistencia de algunos medios en forzar una supuesta polémica, el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, aseguró que “los recursos van a estar” si la ciudad de Buenos Aires logra tener acceso a la compra de vacunas contra el coronavirus, pero estimó que “no es sencillo” encontrar laboratorios que quieran o puedan proveer la dosis, ya se trata de un “bien escaso” en el mundo.

“Los fondos son escasos, pero se trata de algo primordial. Si tenemos la posibilidad de accesibilidad directa con laboratorios, los recursos van a estar”, afirmó Santilli en diálogo con CNN Radio Argentina.

En ese sentido, puntualizó que “podemos hacer el recorrido en la búsqueda de vacunas entendiendo que es un bien escaso”, a la vez que admitió que “no es sencillo encontrar laboratorios que quieran o puedan proveer”.

En el mismo sentido se había pronunciado ayer el jefe de Gabinete porteño, Felipe Miguel, quien reconoció que es “difícil” comprar vacunas desde un distrito o municipio porque “los grandes proveedores, como Rusia o China, negocian con los gobiernos nacionales” y los laboratorios privados “tienen comprometida su producción completa por muchos meses”.

“Vamos hacer todos los esfuerzos posibles para salir a comprar las vacunas entendiendo que es difícil”, dijo Miguel en radio La Red.

En tanto, Cafiero detalló hoy la “complejidad que tuvo la negociación de compra de vacunas” y recordó las gestiones del propio presidente Alberto Fernández “llamando a dirigentes políticos, encabezando negociaciones con laboratorios al más alto nivel para poder conseguirlas”, en un trabajo que se viene realizando desde “agosto del año pasado”.

“Argentina es uno de los pocos países del mundo que ha conseguido que por lo menos se le cumpla más del 10 por ciento de los contratos”, remarcó el jefe de los ministros.

Las declaraciones cautelosas de los funcionarios del gobierno porteño contrastaron con las declaraciones conocidas en la semana de la titular del PRO, Patricia Bullrich, quien manifestó que se les prohíbe la compra de vacunas a provincias, municipios e instituciones privadas, en el marco de nuevas críticas lanzadas por la alianza opositora Juntos por el Cambio (JxC) hacia cualquier decisión sanitaria adoptada por el Gobierno.

También el ministro de Salud de la Ciudad, Fernán Quirós, buscó encuadrar el tema en coincidencia con el Gobierno nacional, al considerar un “debate abstracto” la adquisición de partidas para el distrito porteño.

“El debate sobre la adquisición de vacunas no encuentra una oportunidad real, es más bien abstracto”, advirtió el funcionario porteño y aclaró que “hay dos tipos de provisión de vacunas: los Estados, como Rusia y China, que sólo venden a Estados nacionales, y los privados. Las empresas privadas tienen comprometida su producción anual hace muchos meses”.

Tras estos argumentos, Quirós añadió que “el debate para acceder a vacunas hoy para ser aplicadas dentro de dos meses no es viable, ya que las contrataciones en ese caso serían para el año que viene”.

La adquisición de vacunas ocupó el centro del debate en los últimos días, pese a que el capítulo 6 de la ley 27.563, sancionada por el Congreso y promulgada en noviembre pasado, estableció que “no está prohibida en la Argentina” la compra de dosis por afuera de las negociaciones que lleva adelante el Gobierno.

En tanto, las provincias, los municipios y cualquier institución privada cuentan con el aval de las leyes argentinas para comprar vacunas contra el coronavirus, en el caso de que lograran acordar con los laboratorios que, hasta el momento, prefieren negociar con los estados nacionales por la escasez de dosis y por las complejidades que surgen a la hora de sellar los contratos.

De hecho, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, aseguró el jueves pasado que la provincia trabaja “desde julio” último en la tarea de “contactar proveedores” de dosis.

También el Gobierno de Córdoba informó que “desde noviembre mantiene conversaciones” con los laboratorios AstraZeneca, Pfizer y Elea para adquirir dosis, pero advirtió que los representantes de las compañías “aclararon que no estarían en condiciones de proveer” antes de fin de año a partir de los compromisos asumidos con los Estados nacionales.

Esto ya había sido explicado el jueves por Cafiero y por el presidente de la Comisión de Salud de Diputados, Pablo Yedlin, quien aclaró que en el caso de que las provincias decidan llevar adelante una compra de dosis (de vacunas registradas en la Anmat) “tienen los mismos beneficios que la Nación”.