El juez federal Daniel Rafecas dispuso este lunes el procesamiento del ex Jefe del Ejército César Milani por el presunto delito de «enriquecimiento ilícito» y lo embargó hasta cubrir la suma de cinco millones de pesos.

Para el juez, los números de Milani no cierran; sus ingresos no permiten justificar su patrimonio (declarado y no). Por ese mismo contexto fue procesado también el capitán retirado Eduardo Enrique Barreiro, a quien virtualmente consideró como su testaferro, la «persona interpuesta» para disimular la situación económica real del imputado. A Barreiro, acusado y a la espera de un juicio oral por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura, el juez le trabó embargo por dos millones de pesos.

Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

El juez edificó el procesamiento sobre informes técnicos y los elementos aportados por el fiscal Jorge Di Lello y la fiscalía especializada en lavado de activos, la PROCELAC. El elemento central de la acusación es una casa en el barrio La Horqueta. Rafecas tomó como elemento conclusivo de prueba un peritaje oficial concluido en septiembre. En junio de 2010, Milani adquirió esa casa por un millón y medio de pesos pero, según el valor de mercado, es superior a esa cifra. Pero aún así, sobre el monto declarado, «se desconoce el origen del dinero que Milani invirtió en dicha propiedad».

Milani presentó documentación sobre un supuesto préstamo privado que le había hecho Barreiro un año antes, pero el juez descreyó de ello. «Pese al importante monto implicado, (el documento) no tenía fecha cierta, ni tenía respaldo de movimiento bancario alguno, ni intervención de escribano o de testigos, y por el otro, la investigación judicial demostró que el supuesto prestamista -Barreiro- carecía de la solvencia económica mínima como para poder prestar una suma semejante, y que ni Milani ni Barreiro reflejaron en sus declaraciones juradas impositivas la existencia del mutuo en cuestión», resolvió el juez.

Milani apelará el fallo. E intentará hacer valer los documentos que presentó como buenos y para el juez, hasta ahora, no lo son.