En Argentina, el 78,6% de los hogares urbanos cuenta con internet fijo y el 90,2% se conecta a través de teléfonos celulares. Sin embargo, fuera de las grandes ciudades el panorama es bien diferente: solo el 56,8% de la población rural agrupada (en pequeñas localidades, pueblos y parajes) cuenta con internet fijo y apenas el 36,5% de la población que habita la ruralidad profunda accede a este servicio. En tanto, la conectividad vía teléfono celular alcanza al 80,6% de la población agrupada y a solo el 70,3% de la población rural dispersa.
Los datos surgen del informe “Radiografía de la Conectividad Rural en Argentina”, elaborado por la Fundación Tejido Urbano, que analiza la brecha de conectividad y acceso a las tecnologías a lo largo del país.
El informe revela profundas desigualdades no sólo en el acceso, sino en la calidad del servicio de internet, y sus efectos en cuanto al acceso a otros servicios como educación, salud, trámites a distancia, y las posibilidades de empleo remoto.

Acceso desigual a los dispositivos
Mientras que en el 58,9% de los hogares urbanos argentinos posee computadora o tablet, en la ruralidad agrupada el porcentaje se ubica en 39,7%, y en la ruralidad profunda solo el 25,9% accede a estos dispositivos, que son los más adecuados para acceder a la educación y el empleo en forma remota.
En tanto, según datos del Banco Mundial, en Argentina había, en 2024, 140 celulares cada 100 habitantes. Sin embargo, no todos los hogares acceden a uno de estos dispositivos y mucho menos los que se encuentran en el medio rural.
A falta de otros dispositivos como computadoras y tablet, los celulares son la única vía de conectividad, aunque generalmente más inestable y con menor ancho de banda.
El mapa de las diferencias
El trabajo de la Fundación Tejido Urbano revela una Argentina partida en términos de conectividad, donde las provincias del norte son las más desconectadas: en Santiago del Estero y Formosa, solo el 11% de los hogares rurales tiene una computadora. Y en la ruralidad dispersa de Santiago del Estero, apenas 1 de cada 10 hogares cuenta con internet en su vivienda.
En tanto, las brechas más altas entre zonas urbanas y rurales se dan en Salta y Formosa con diferencias que superan el 40%.
En contraste, las provincias patagónicas y pampeanas mantienen niveles de cobertura por encima de la media nacional.

Internet satelital, costosa y para pocos
Entre 2010 y 2023, la Red Federal de Fibra モptica impulsada desde la empresa satelital estatal ARSAT con más de 30.000 km de tendido y el plan Agenda Digital 2030, llevó internet satelital de banda ancha a unos 200 mil hogares. Sin embargo, aún hay 560.000 hogares que no cuentan con internet, y el ingreso de nuevos jugadores privados, como Starlink, del magnate Elon Musk no logró cubrir ese déficit.
En los últimos dos años y medio, bajo la gestión del presidente Milei, el Estado se retiró de la provisión de internet y el servicio de Starlink, por su alto costo, solo puede ser solventado por productores agroganaderos, compañías mineras y energéticas y habitantes de barrios privados en zonas donde la conectividad está saturada, sin resolver la problemática de los hogares rurales más humildes.
Conocer el mapa de la conectividad es importante para establecer políticas públicas de poblamiento y desarrollo equitativo en el territorio, señala el trabajo de la Fundación Tejido Urbano.
“La falta de acceso a internet de calidad juega un rol fundamental en la decisión de permanecer en la ruralidad o migrar hacia las ciudades”, destaca el investigador Facundo López Binaghi, autor del informe.