Las fuerzas políticas de la provincia de Buenos Aires aún no definieron sus candidatos para las elecciones legislativas, pero las consultoras ya hacen pronósticos de lo que puede pasar en 90 días. Tiempo Argentino recolectó opiniones para conocer el escenario electoral.

En sintonía con los comicios nacionales, el 12 de septiembre se realizarán las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y el 14 de noviembre las generales,  también en territorio bonaerense. Los analistas coinciden en un escenario de polarización entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio con una ventaja para el oficialismo.

En el medio hay una franja de sectores indecisos que oscila alrededor del 20 por ciento.

La directora de Comunicación de Analogías, Marina Acosta, sostuvo que “existe una marcada polarización y una consolidación del esquema de dos frentes ordenadores del sistema político. Relevamos una diferencia de entre 12 y 14 puntos a favor del Frente de Todos. Este esquema se va a modificar en la medida que se amplíe la PASO de la derecha, de modo que, ya en plena polarización, esa distancia necesariamente se reducirá”.

Hilario Moreno, director de la consultora Dicen, también señala una ventaja para el oficialismo. “El Frente de Todos tiene alrededor del 38% y 39%. En cuanto a Cambiemos, estamos alrededor del 23% y el 25%, pero está lejos de retener los votos de 2019”, sostuvo el politólogo. “El FdT no está hoy para hacer la misma elección que en 2019, pero sí bastante cerca. El frente es más que su candidato. Tiene más intención de voto que cualquiera de ellos. La cuestión no pasa tanto por sobre quién es candidato sino por cómo componés algo que represente claramente a todo el frente. Con Cambiemos pasa al revés, los candidatos son más que la coalición. Vidal llega al 30% o 31%, la que mejor mide. Santilli me da un 26%, superior al 23% de lo que me da la alianza electoral”, sostuvo Moreno.

Ayer por la tarde, el Partido Justicialista (PJ) bonaerense realizó un congreso por videoconferencia para cumplir los pasos legales para integrar el armado electoral del Frente de Todos. Además se consagró una unidad bajo la conducción de Máximo Kirchner, presidente electo del partido que reemplazará a Fernando Espinoza.

El titular de Rouvier y Asociados, Ricardo Rouvier, indicó que si bien el peronismo tiene ventaja de arranque, es clave conocer a los candidatos y candidatas. “Hay una cierta oscilación de votos según quién sea el candidato. Facundo Manes se menciona como cabeza de lista en Provincia por Juntos por el Cambio. Tiene muy buena imagen en la clase media, pero hay sectores populares que no lo conocen, tiene un problema de posicionamiento. Del otro lado, las encuestas le dan favorablemente a Daniel Scioli. No es una maravilla porque ha sido gobernador y eso genera un desgaste, pero es un buen candidato. Es interesante para encabezar la lista. Está también Victoria Tolosa Paz, presidenta del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, que tiene buena imagen. Le falta recorrido todavía, pero no es mala candidata para diputada”, indicó el sociólogo.

El 24 de julio finaliza el plazo para la presentación de listas con las precandidaturas ante las juntas electorales partidarias. En esta votación se elegirán 35 diputados y diputadas nacionales. Además, en los 135 municipios se votarán concejales. Algunas secciones elegirán representantes para la Cámara de Diputados provincial. “En una situación ideal, para revertir el menor número de diputados que tiene respecto a la oposición, el oficialismo necesita de 5 a 7 diputados. Eso es un 40% de los votos. Es difícil conseguir ese número, es más probable estar dentro de la línea del 33% al 35%”, explicó Rouvier.

Los tres especialistas coinciden en que hay un 20% de indecisos. Según Moreno, “un 7% son personas que es probable que si las elecciones fueran hoy, votarían al oficialismo”. “No es que ese 20% sean todos opositores, tendrás una proporción de 4 a 6. Hay otro 15% o 17% que elige terceras opciones: algunos al FIT (5%-6%), libertarios (7%) o a Florencio Randazzo (7%). Es un electorado que en realidad no quiere votar ni al Frente de Todos ni a Cambiemos. No es que los 7 puntos de Randazzo sean kirchneristas. No le saca votos al Frente de Todos sino que lo votan por descarte. Es el descarte del descarte del descarte”, agregó.

En contraposición, Rouvier sostuvo que “los 5 puntos que maneja Randazzo pueden llegar a ser decisivos en una elección en la que, si bien el peronismo tiene ventaja, no es muy grande”.

Acosta se refirió al impacto de la pandemia en las elecciones y dijo que “opera desarticulando todo el cuadro de expectativas y trastoca los pilares de la habitualidad”. “Con el plan de vacunación expandiéndose, el impacto positivo para el oficialismo dependerá de su capacidad para ir transformándolo en un elemento que coadyuve a niveles de ‘normalidad’ crecientes. Esa es una tarea compleja e integral de distintas disciplinas de la gestión y la comunicación. Con respecto a la presencialidad en materia educativa, las opiniones mayoritarias que relevamos indican que, en el contexto del cuidado sanitario, sí es un mecanismo aceptado pero debe ser flexible y permitir la bimodalidad. La presencialidad ‘a ultranza’ es minoritaria y solo se presenta entre los segmentos claramente opositores”, explicó la doctora en Ciencias Sociales.