Deportivo Mandiyú es un nombre que, por cuestiones generacionales, implica un regreso hacia la juventud de muchos futboleros argentinos, en especial para los mayores de 40 años. También justiciero poético de una región a la que el fútbol grande del país suele quedarle muy lejos, el club correntino jugó en Primera División entre 1988 y 1995, lapso en el que dejó una huella deportiva y sentimental. No sólo Diego Maradona fue su director técnico: Mandiyú también les ganó a los cinco grandes de Buenos Aires. Pero aquella representación futbolística del NEA se esfumó hace rato.

Con una severa crisis institucional desde hace décadas, dirigentes sin legitimidad ante los socios y el equipo naufragando en la liga correntina, el gobierno de Corrientes intervino el club el viernes pasado. En concreto, la Inspección General de Personas Jurídicas de la provincia nombró una comisión normalizadora para que se hiciera cargo de Mandiyú. Como presidente fue designado Raúl Correa, ex jugador del club en sus épocas doradas –en 1988 visitó a River en el Monumental y enfrentó al Independiente de Ricardo Bochini- y uno de los cinco combatientes de la guerra de Malvinas que jugaron en Primera División.

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“Hace seis años que el club pasa de un dirigente a otro, y ya nadie sabe cuál es el presidente. Personería Jurídicas intimó veces a las autoridades para que llamen a elecciones, pero no hubo caso. Ahora me designaron a mí al frente de la comisión normalizadora y tenemos tres meses para lograrlo. Tengo fe que en 90 días se pueda votar”, dice Correa, que hasta la semana pasada no tenía relación directa con el club, salvo por su condición de referente histórico.

“Estaba en mi lugar, Riachuelo (a 20 kilómetros de la capital correntina), tranquilo, cortando el pasto y arreglando los alambres, pero me llamaron y quise dar una mano. Nunca fui dirigente del club, pero toda mi vida está ligada. Llegué a los 13 años y todo lo aprendí en Mandiyú, desde jugar hasta trabajar y comercializar: yo era empleado de la fábrica de Tipoití –Mandiyú, que significa ‘algodón’ en guaraní, nació como un equipo de esa fábrica textil-”, agrega a Tiempo el ex lateral izquierdo y héroe de Malvinas.

-Me tocó estar en los dos lugares más lindos, en Malvinas defendiendo a mi país y en Corrientes defendiendo a Mandiyú-, dice Correa, ya con 60 años –nació, como la mayoría de los soldados en la guerra, en 1962-.

-Durante mucho tiempo, Mandiyú fue Corrientes. ¿Puede volver a serlo?

-Exacto, Mandiyú es Corrientes, y ahora tiene que volver a serlo. Me designaron el viernes y ya me llamaron desde España e Israel. También muchos ex compañeros de aquellos años gloriosos, como Jorge Martínez (defensor) o Coquito Rodríguez (delantero), se comunicaron para ponerse a disposición. Tenemos un whatsapp y me cargan: pusieron una foto de Messi y una mía con un casco. Yo combatí en la isla Soledad, de las Malvinas, con el Batallón de Infantería de Marina 5 (BIM5), comandado por Carlos Robacio.

Futbolista-soldado, Correa habla de Mandiyú y los ex combatientes como algo indivisible: “Jugué en Mandiyú hasta 1992, cuando vino Chiche Sosa de técnico y me sacó. Me fui a Paso de los Libres, al club Guaraní, pero no me pagaban y me retiré. Tenía 32 años. Ahora –a sus 60- sigo jugando con otros ex combatientes en la liga de veteranos de Corrientes. Nuestro equipo se llama Riachuelo: somos 11 soldados y completamos el equipo con 7 muchachos del pueblo, de Riachuelo”.

En su implosión posterior a la gloria de Primera División, el orgullo correntino se rompió en dos tras 1995. Al viejo Deportivo Mandiyú se le sumó Textil Mandiyú, fundado en 1998 por hinchas del club original pero enemistados con la dirigencia de entonces. Recién en 2016, ambos equipos (después de enfrentarse varias veces en partidos fratricidas de la liga local) se fusionaron para volver a un único Deportivo Mandiyú, pero el caos siguió.

Entonces, la semana pasada, llegó la intervención y el llamado de la Justicia correntina al ex futbolista soldado, uno de los cinco que tras la guerra jugaron en Primera División (junto a Juan Colombo -Estudiantes-, Omar De Felippe -Huracán-, Gustavo De Luca -Nueva Chicago- y Luis Escobedo -Vélez-). Con Correa en la tribuna, en su primer partido como presidente de la comisión normalizadora, Mandiyú venció este miércoles 5-1 a San Marcos, por la liga correntina. El viejo Mandiyú salió al rescate del futuro Mandiyú, un equipo querible para una generación de futboleros argentinos.