Donald Trump anunció este domingo que ordenó a la Armada de Estados Unidos el comienzo de un cierre perimetral del estrecho de Ormuz, ahora mismo bajo control de Irán, y advirtió que el Ejército interceptará «en aguas internacionales» a cualquier buque que haya pagado a Irán para cruzar este estratégico paso.

«Con efecto inmediato la Armada de Estados Unidos (…) comenzará el proceso para bloquear todos y cada uno de los buques que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz», dijo Trump en un mensaje publicado en su plataforma Truth Social, en su primera reacción al fracaso de las conversaciones de este sábado entre Estados Unidos e Irán en Islamabad.

Trump asaeguró que «otros países» se sumarán a este bloqueo, aunque no especifica cuáles y, hablando de plazos, se limitó a asegurar que «el bloqueo comenzará pronto». Más tarde en una entrevista con la cadena televisiva Fox News afirmó que el Reino Unido enviará dragaminas para limpiar minas en el estrecho de Ormuz. No qué ocurrirá si los barcos que pasan son de bandera de China o de Rusia. Beijing, de hecho, fue clave para que se realizara este fallido encuentro en la capital pakistaní.

“La reunión con Irán comenzó temprano por la mañana y duró toda la noche, casi 20 horas. Podría entrar en muchos detalles y hablar de todo lo que se logró, pero solo hay una cosa que importa: ¡IRÁN NO ESTÁ DISPUESTO A RENUNCIAR A SUS AMBICIONES NUCLEARES! En muchos sentidos, los puntos acordados son mejores que continuar nuestras operaciones militares hasta su conclusión, pero todos esos puntos no importan comparado con permitir que la energía nuclear esté en manos de un pueblo tan volátil, difícil e impredecible”. Escribió Trump. “Con el paso del tiempo, mis tres representantes se volvieron, como era de esperar, muy amigables y respetuosos con los representantes de Irán, Mohammad-Bagher Ghalibaf, Abbas Araghchi y Ali Bagheri. Pero eso no importa, porque se mantuvieron firmes en el tema más importante y, como siempre he dicho desde el principio, hace muchos años, ¡IRÁN NUNCA TENDRÁ UN ARMA NUCLEAR!”, completó el presidente estadounidense, antes de lanzar su amenaza. Siempre fiel a su estilo de matúsculas gritonas.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, confirmó luego el fracaso de las negociaciones al hablar con la televisión estatal iraní IRIB al término de la maratónica ronda de conversaciones de paz en Islamabad, la capital paquistaní, que se extendió durante el fin de semana.

Baghaei afirmó que “esta ronda de negociaciones fue la más larga del último año, con una duración aproximada de 24 o 25 horas”. Subrayó que la diplomacia, un proceso continuo, es una herramienta para proteger los intereses nacionales. Indicó que las conversaciones se llevaron a cabo tras casi 40 días de combates, en un clima de sospecha y desconfianza. “Por lo tanto, era natural que no se esperara que estas negociaciones llegaran a buen término en una sola reunión”, indicó.

El funcionario iraní describió los temas tratados como “complicados”, y señaló que se añadieron a las negociaciones nuevos asuntos, como el estrecho de Ormuz, cada uno con sus propias complejidades. En una publicación en X de este domingo, Baghaei enumeró algunos de los principales temas de negociación, entre ellos “el estrecho de Ormuz, la cuestión nuclear, las reparaciones de guerra, el levantamiento de las sanciones y el fin definitivo de la guerra contra Irán y en la región”.

No queda claro como sigue esta historia, pero las amenazas y las posturas de cada parte no presagian nuevos espacios para la diplomacia.

ALG con NA, Xinhua, Europa Press y Sputnik